San Juan… Ese lucero de la noche que llama para vigilar el incendio prendiendo junto a miles de chispas. Nunca un santo había sido motivo de tal ceguera social y paganismo. Mi poesía, en la que busco alcanzar la divinidad Ropa diseñada por mí
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Aún en Santander… ante la mar, me encuentro con esta concha iridiscente y viajo hasta Zenón el Estoico. La proporción áurea de esta concha, con sus agujeros creciendo armónicamente entre destellos de amplio espectro cromático, es un ejemplo muy bueno de lo que realmente es ley, orden y fuerza divina: […]
El cuerpo no solo es algo físico y mortal, sino que tiene un trazo divino: es un instrumento que nos permite visitar el paraíso en vida. Arim Atzin, año 2007 Para los estoicos, el universo está regido por una Inteligencia Divina y a la vez física que ordena todo y […]
¿Cuál es la auténtica Belleza tras lo aparentemente bello? O más concretamente: ¿Qué significa ser? Ésta es la gran pregunta sobre la verdad que Platón lanzó al mundo y que hace sombra a todo lo dicho anteriormente por poetas y sabios. Al afrontar las contradicciones en la interpretación del Poema parmenídeo, e influenciado por Zenón y Gorgias, Platón debe corregir su Teoría de las Ideas. Sin embargo, permanecerá para siempre a mitad de camino entre poesía y razón, más allá de su voluntad de liberar de fantasmas el cosmos, amante de la fuerza de las palabras. En el presente artículo intento analizar el camino hacia la pregunta platónica por el ser y sus consecuencias lingüísticas y ontológicas. En Sofista, resuelve las aporías del ser relativizándolo; tanto verdad (ἀλήθεια) como opinión (δόξα) son entes, pues para parecer es preciso ser. Descubre el fundamento del diálogo en su dualidad interna, en la alteridad entre Ideas correspondientes, ya que éste siempre menciona algo relativo a algo (λόγος τινὸς περὶ τινος). Esta relativización de εἶναι supone el giro hermenéutico que conducirá de la ontología a la lógica, lo que Heidegger llama "el olvido del ser". A pesar de todo, Platón fue el primer filósofo en dar el importante paso ontológico de "no contar cuentos".
Las olas son bellas, de belleza salvaje y empañadas en espuma. Las capto con los cinco sentidos: Las veo, las oigo, huelo, me tocan y de cerca saboreo. Nada son, a pesar del caos que parecen. Una intuición me sopla que son bellas. Bajo su manto rebelde vive un orden […]