Este poemario es un libro de ficción, aunque yo no lo sabía cuando lo escribí. Cada vez que aparezca la expresión el mar, debe sustituirse ésta mentalmente por el mal y será mucho más fiel a la realidad. Léase con los pies aferrados a la orilla y el espíritu protegido de la bruma marina.
También te puede interesar
155 páginas de amor por la belleza y de belleza por amor es el libro de mi marido Hugo Ortega Vázquez (Akbal). […]
Por muy dotado que esté otro de la elocuencia, para encender esa chispa no puede haber otra chispa encendida. Dos no caben […]
Hoy es el cumpleaños de la persona más especial de mi vida: Hugo Ortega Vázquez. Hace casi tres años no me hizo […]
¡Recordando cómo comenzamos a recorrer este camino-proyecto llamado Etérea! Hace casi un año mi compañero de la editorial Hugo Ortega Vázquez (Las […]